CHILAMATE

jueves, 3 de mayo de 2007


Al este de mi ventana, partí, bajo la luz del cíclope lunar,
bañada de pequeños diamantes, pedacitos de brasas llorosas.

En silencio cerré el portón de mi pasado y con pasos seguros camine sobre las pedregosas calles de mi barrio.
Me despedí del abuelo de barba rojiza y generosa sombra, de hermosos brazos donde meció a la niña que fui.

Maleta en mano, mochila al hombro, bese al vientre unigénito, que me dio la vida y sin ver atrás, me aleje del lugar que me vio crecer.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Siempre volvemos al lugar de todas nuestras raíces....

Un beso. :)

Anónimo dijo...

De casualidad, por azar, encontré su blog.
Está lleno de sensibilidad, de poesia.
Permítame felicitarla y admirarla.
Nos falta poesia.
La poesia es individual, llena y llega a cada cual en función de su ser y su estado de ánimo.
Por eso déjeme transcribirle un poema de Neruda que habla de eso (...el único surco de la tierra...)


¿Se va la poesía de las cosas
o no la puede condensar mi vida?
Ayer —mirando el último crepúsculo—
yo era un manchón de musgo entre unas ruinas.

Las ciudades —hollines y venganzas—,
la cochinada gris de los suburbios,
la oficina que encorva las espaldas,
el jefe de ojos turbios.

Sangre de un arrebol sobre los cerros,
sangre sobre las calles y las plazas,
dolor de corazones rotos,
podre de hastíos y de lágrimas.

Un río abraza el arrabal
como una mano helada que tienta en las tinieblas:
sobre sus aguas se avergüenzan
de verse las estrellas.

Y las casas que esconden los deseos
detrás de las ventanas luminosas,
mientras afuera el viento
lleva un poco de barro a cada rosa.

Lejos... la bruma de las olvidanzas
—humos espesos, tajamares rotos—,
y el campo, ¡el campo verde!, en que jadean
los bueyes y los hombres sudorosos.

Y aquí estoy yo, brotado entre las ruinas,
mordiendo solo todas las tristezas,
como si el llanto fuera una semilla
y yo el único surco de la tierra.

Taza de Confidencias dijo...

Gracias Carlengo por tus gentiles palabras. Que tengas un bonito día.
Grisselda